Si bien los Comedores Comunitarios están diseñados para cubrir una necesidad de alimentación inmediata, también son espacios de empoderamiento y apoyo mutuo para la acción social. Para que estos espacios sean efectivos es indispensable que las y los gestores (quienes gestionan y promueven la labor social) cuenten con las herramientas necesarias para agenciar recursos, tomar decisiones y liderar procesos.
De esta manera, el ejercicio de preparación y entrega de alimentos adquiere una mayor relevancia al pasar de ser una tecnificación de la labor, a convertirse en la transmisión de conocimientos, y con ello en una puerta de acceso a la autonomía, la toma de decisiones y la construcción colectiva de bienestar comunitario, es por eso, que en el marco de estos procesos sociales y comunitarios, la alfabetización surge como una herramienta esencial tanto para la mejora de la calidad de vida, como para el fortalecimiento de la corresponsabilidad social de las y los gestores que hacen parte del Programa de Comedores Comunitarios.

La alfabetización, no debe entenderse únicamente como la capacidad para leer y escribir, sino también como una forma de desarrollar habilidades para comprender, interpretar y reflexionar sobre la labor del liderazgo y la generación de propuestas que favorezcan las acciones comunitarias. En este sentido, la alfabetización propuesta desde el Componente de Formación en el Programa de Comedores Comunitarios, pretende ser el puente con el territorio y su principal objetivo es construir conjuntamente desde el amor y la comprensión.
Tal como planteaba Paulo Freire (1991) “La alfabetización es un acto de conocimiento, un acto político y por lo tanto un acto creador, pues la lectura del mundo precede a la lectura de la palabra y la lectura de la palabra implica la continuidad de la lectura del mundo, pues hay una relación dinámica entre la palabra y la realidad”. Es así como se pretende por medio de la alfabetización que las y los gestores renueven la realidad en la que viven a partir de la experiencia propia y del aprendizaje.

Sumado a lo anterior, la alfabetización debe ser vista como una herramienta que posibilita a los y las gestoras tener herramientas para enfrentar los retos y los desafíos que se presentan en los Comedores Comunitarios. A través de ella se fortalece la capacidad de negociación, la transformación de conflictos y la toma de decisiones colectivas. Además, fomenta una visión crítica y reflexiva necesaria para la identificación de necesidades de la comunidad y la construcción de soluciones adaptadas al territorio.
Para finalizar, es importante mencionar que el proceso de alfabetización potencia el amor y la solidaridad, valores centrales en la doctrina cristiana, pues al ser la Iglesia una comunidad de fe, promueve la educación integral a partir no sólo de habilidades de lecto-escritura, sino también desde el cultivar el amor al prójimo, el servicio desinteresado y la justicia social.

Pastoral Social — Arquidiócesis de Cali