La Pastoral Penitenciaria de Cali acompaña espiritual, social y emocionalmente a las personas privadas de la libertad y a sus familias, promoviendo el reconocimiento de su dignidad humana, la esperanza y los procesos de resocialización.
Inspirada en el llamado de la Carta a los Hebreos: «Acordaos de los presos como si estuvierais encarcelados con ellos»(Hebreos 13,3), esta pastoral busca hacer presente la cercanía de la Iglesia en los contextos penitenciarios, ofreciendo espacios de escucha, orientación y acompañamiento que contribuyan a la transformación personal y al fortalecimiento de los vínculos familiares y sociales.
Su labor se desarrolla a través de tres componentes principales:
Espiritual: promueve la evangelización, la orientación espiritual y el encuentro con la fe.
1. Psicosocial: brinda acompañamiento emocional y espacios de escucha y apoyo.
2. Social y pedagógico: impulsa procesos formativos orientados a la reintegración social y laboral, y al
3. fortalecimiento de capacidades para la construcción de nuevos proyectos de vida.